lunes, 22 de septiembre de 2008

LA INDEPENDENCIA DE MEXICO


La muerte de Carlos II "el hechizado" termina la dinastía de los Habsburgo en España. Como resultado de la prolongada "Guerra de Sucesión Española, el rey Luis XIV de Francia, logra imponer en el trono español a su nieto, quien reinará con el nombre de Felipe V y es el iniciador de la dinastía de los Borbones que es la que aún hoy día continúa. El período borbónico significará para las colonias hispanas una serie de cambios significativos.

Con base a las ideas ilustradas del "buen gobierno" se racionalizan muchas funciones administrativas. La mayoría de estas reformas eran convenientes. Se realizan censos e informes científicos. Desaparecen las provincias regidas por gobernadores y se crea el sistema de intendencias, cada una presidida por un intendente, en el que se descentralizan algunas de las funciones del virrey. Se realizan importantes obras y se fundan distintas academias. Se suceden una serie de virreyes eficaces y emprendedores que buscarán darle al virreinato una fisonomía "moderna".


A partir del reinado de Carlos III, se inicia una reactivación económica. Se abandona el mercantilismo y se adoptan las ideas fisiocráticas
[1] y de incipiente libre comercio, aunque el tráfico de las colonias sólo puede hacerse a través de la Metrópoli. Surgen obrajes y talleres en toda la Nueva España. Con el exterminio de la piratería se abandona el arcaico sistema de flotas anuales. Con nuevos métodos la minería experimenta una gran bonanza y la Nueva España supera al Perú.El principal auge económico se da en el Bajío, en tanto que las zonas de Puebla, Tlaxcala y Oaxaca se estancan ligeramente. Sin embargo, esta gran creación de riqueza se concentra en unas pocas manos: los 20,000 españoles y los 10,000 criollos que constituyen la elite de la Nueva España.

Hacia 1800 hay poco más de seis millones de habitantes. Los indígenas son un 60% (poco más de tres millones) los blancos entre españoles y criollos son únicamente el 15% (un millón) y los mestizos y castas un 25% (millón y medio). Las ciudades crecen. Se consolida la expansión territorial hasta California y Nuevo México. Se realizan expediciones hasta Alaska.

Por otra parte, las costumbres se afrancesan y se ponen de moda las fiestas galantes y los saraos
[2]. Como reacción lógica contra el nuevo absolutismo, surgió incontenible en toda la Nueva España, lo que se ha dado en llamar el "Nacionalismo Criollo", antecesor directo del nacionalismo mexicano. Este nacionalismo tenía como característica un fuerte amor por el territorio “novo hispano”, así como a su gente, liberalismo intelectual, libertad de comercio que se incrementó paulatinamente. La independencia norteamericana de 1776 y la Revolución francesa de 1789 vinieron a alimentar este fuego al mostrar que era posible buscar cambios políticos. Pocos repararon en los abominables excesos de la revolución Francesa. La oposición al absolutismo crece en las conciencias y se empieza ha hablar abiertamente de ella a partir de 1804, en que una famosa real célula de réditos vencidos condenó a muchas familias criollas y mestizas a la indigencia. Además cuando a partir de 1796 a cause del bloqueo ingles “los novo hispanos” vieron que los barcos americanos los abastecían mejor que la flota española, la independencia se vio como necesaria y ventajosa.

En resumen, el crecimiento económico del siglo XVIII, la desigualdad en la distribución de la riqueza y la inflexibilidad política del régimen causaron que los criollos buscaran sustituir a los peninsulares en el disfrute de los bienes del extenso territorio novo hispano.

Para finales del siglo XVIII la situación general en las colonias era de inquietud. Diversos factores convergían en una situación que prepararía la guerra de independencia. Tres distintos observadores, especialmente lúcidos plasmaron su visión en escritos diferentes. En 1783 el Conde de Aranda, embajador de España en Francia, escribió al rey un informe secreto sobra la situación en las colonias después de la independencia norteamericana. Vislumbraba que el aparato político estaba desgastado y que era urgente una radical reforma política si no se quería que España perdiera de manera definitiva su soberanía sobre sus posiciones. También vaticinó que los Estados Unidos se convertirían en una amenaza para el mundo hispánico y en concreto para México. En 1799 Mons Abad y Queipo (posteriormente obispo de Valladolid), dirigió un informe al rey sobre la situación en Nueva España. Hacia gran hincapié en la abrumadora desigualdad social y económica; hacia notar que urgía una reforma social que hiciera algo por Los desposeídos o se seguiría incubando el odio de castas. Por último, en 1806 el varón alemán Alejandro Von Humoldt terminó de recopilar los datos para escribir su monumental "Ensayo Político sobre el reino de la Nueva España"; aunque se publicó casi quince años después, el diagnostico fue exacto: México era el país de las grandes desigualdades económicas y de las grandes oportunidades de bonanza. Era necesaria una reforma económica que pusiera la bonanza al alcance de la mayoría.

El primer informe fue descartado por alarmista. El segundo fue atendido, pero finalmente nunca se hizo nada concreto. En cuanto al Libro de Humboldt, salió a la venta cuando ya México era virtualmente independiente y sólo sirvió para que las potencias se fijaran en México como apetecible botín.


[1] Escuela de pensamiento económico surgida en Francia en el siglo XVIII y la primera que aplicó el método científico a la economía.
[2] Reunión nocturna de personas de distinción para divertirse con baile o música.

1 comentario:

Daniela V dijo...

Muchas gracias por este blog, estoy escribiendo mi tesis fuera de México y me ha sido muy difícil poder localizar literatura que valga la pena en internet. Saludos!