miércoles, 22 de julio de 2009

MITOS Y FANTASÍAS DE LOS AZTECAS, LOS ESPAÑOLES Y LA CONQUISTA DE MÉXICO 2


II.- ESPAÑA LA FUERZA DE LA ESPADA Y LA CRUZ.

En los mitos colonizadores siempre se habla de “La España” que llegó a “civilizar” a los pueblos originarios del continente. Se reitera el carácter de una “raza pura y superior”, de “un viejo continente”, de una “cultura mucho más antigua”. Totalmente falso, otra fantasía colonizadora.

El gran educador y fundador de la Secretaría de Ecuación Pública en el México de 1921, base de el sistema educativo actual, escribía en el prologo de su “La Raza Cósmica”
[1], que el cristianismo en pocas centurias civilizó a los pueblos indígenas de México y que pasaron de ser caníbales a relativamente cristianos civilizados.

“En el prólogo escribió el propio Vasconcelos en su libro la Raza Cósmica, señala: “en todo caso, la conclusión más optimista que se puede derivar de los hechos observados es que aún los mestizajes más contradictorios puedan resolverse benéficamente siempre que el factor espiritual contribuye a levantarlos. En efecto, la decadencia de los pueblos asiáticos es atribuible a su aislamiento, el hecho de que no han sido cristianizados. Una religión como la cristiana y hizo avanzar a los indios americanos, en pocas centurias, desde el canibalismo hasta la relativa civilización”. (Guillermo Marín. 1987)

Existe una serie de mitos y fantasías sobre España, los españoles y la conquista, con los que se cimienta la ideología colonizadora. Veremos la falsedad de algunos de estos mitos y fantasías.

Primero tenemos que decir que Europa no es un “continente”. Es con propiedad, una península del Continente Euroasiáticoafricano. En geografía se define a un continente como “una inmensa masa de tierra rodeada de agua”. Europa en consecuencia no es un continente.

En segundo lugar, las culturas que emanaron de Europa no son de origen autónomo. En efecto, la cultura llamada Occidental tiene sus orígenes en la cultura grecolatina. Sin embargo, estas no son de carácter endógeno, se fueron constituyendo de apropiaciones e imposiciones culturales a través: de las civilizaciones Madre como las de Mesopotamia, Egipto e India, que para el nacimiento de la cultura griega, tenían siglos de haber pasado su momento de esplendor. Y de las múltiples invasiones que hicieron, especialmente las de Alejandro el Magno
[2]. En síntesis, Europa no es “el viejo continente”.

También tenemos que aclarar que la Península Ibérica, no fue el origen o la cuna de una civilización o cultura originaria y menos “pura”. Lo que hoy es España ha sido un lugar de encuentro, peregrinación e invasión de muchos pueblos y culturas a través de su historia.

Se habla de que en la antigüedad existieron los iberos, pero también se sabe que llegaron los godos, celtas, vándalos, vikingos, berber, cartagineses, romanos y árabes. El pueblo español se ha visto enriquecido por muchos pueblos y culturas diferentes. Indiscutiblemente que la presencia del pueblo y cultura árabe definieron en mucho lo que hoy es España, tanto en la cultura, lengua, cocina, ciencia, economía (se habla que el Renacimiento entró a Europa a través de la Península Ibérica por medio de la sabiduría árabe que no había sufrido el retroceso de La Edad Media).

De esta manera es un mito lo de una España “pura” racial y culturalmente. Lo cual ni es bueno ni malo. En general, salvo las civilizaciones con un origen autónomo, todos los pueblos del mundo son una mixtura racial y cultural, especialmente desde que se desarrolló por los europeos las invasiones a África, Asia y América.

De esta manera se puede entender que el pueblo y cultura, que hoy llamamos española, es producto del encuentro y mezcla de muchos pueblos y culturas. Pero sin lugar a dudas, la presencia de la cultura árabe ha sido determinante para la construcción del reino de España y la cultura española.

En efecto, la Península Ibérica sufrió una invasión y ocupación por un periodo muy largo. De 771 a 1492 lo que hoy es España fue invadida por el poderío árabe, no solo en lo militar, sino en lo cultural, religioso y científico. El Califato de Córdoba fue uno de los polos civilizatarios del Islam en este periodo, junto con el de Bagdad.

La presencia de la cultura árabe y el Islam se manifestó a lo largo de ochocientos años, transformando y enriqueciendo los diversos pueblos y culturas de la Península Ibérica. Es importante señalar que durante estos ochocientos años de ocupación árabe, los habitantes no árabes de la península no tenían una conciencia de unidad nacional o estaban unidas por un solo reino.

En efecto, durante muchos siglos lo que hoy es España, fueron un grupo de reinos independientes, con idiomas, culturas e identidades diferentes, todos ellos sufrieron la ocupación musulmana y mantuvieron una cultura de resistencia, no solo cultural sino militar a lo largo de estos ocho siglos de ocupación.

Sin embargo, la huella cultural es irrefutable en el fenotipo de los habitantes del Sur, en el idioma español, la arquitectura, la cocina, la música, las tradiciones y costumbres de España.
De modo que podemos afirmar que España es un país multinacional, creado a partir, primero de la Guerra de Reconquista en contra de los árabes y después a una lucha interior entre los reinos de Castilla y Aragón, contra los demás reinos cristianos de la península para someterlos y crear un solo reino llamado España.

Los reinos de Castilla y Aragón expulsaron a los árabes de la península en 1492. Año en que sale la expedición de Cristóbal Colón, pero la expedición llegó a América con los pendones de los reinos de Castilla y Aragón. El reino de España se funda hasta 1516. Por lo cual es un mito el afirmar que Colón llegó a América bajo los auspicios de la corona española.



[1] Ensayo filosófico publicado en 1921 en México.
[2] Alejandro III de Macedonia, mejor conocido como Alejandro Magno (el grande); transliterado del griego Μέγας Αλέξανδρος, Megas Alexandros;[1] (n. Pella, 20 de julio de 356 a. C.[2] [3]Babilonia, 13 de junio de 323 a. C.),[4] fue el rey de Macedonia desde 336 a. C. hasta su muerte y está considerado como uno de los líderes militares más importantes de la Historia, por su conquista del Imperio Aqueménida. (Wikipedia)